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martes, julio 07, 2026

DATOS DE LA COLONIA REGINA. Colonia Regina sus primeros años.

 DATOS DE LA COLONIA REGINA. 

Colonia Regina sus primeros años. 




DATOS DE LA COLONIA REGINA.

Colonia Regina sus primeros años.

Villa Regina tiene nombre de mujer. Y hace su referencia a la esposa de Marcelo Torcuato de Alvear Regina Pacini esposa  del entonces presidente de la nación Argentina, una Argentina próspera.

Cuando se nombra a Regina los que la sienten nombrar por primera vez la nombran, como es, Regina de forma italianizada y correcta. Regina se puede nombrar de manera italiana y argentinizada. 

Los usos y costembres deteminaron que se pronuncia como se escribe desde hace años. 

Sucede lo mismo con la localidad de Allen que se nombra como “Ayen”. Son modismos arraigados.

En en el puerto de Buenos Aires se publicaban afiches referidos con la frase “Venga al alto valle de Río Negro una tierra explendida para el desarrollo de la agricultura”. 

Los inmigrantes italianos llegaron a Villa Regina no dudaron rápidamente en planear un templo espiritual para sus actividades católicas. 

El Padre Carlos Marelli fue quien colocó la piedra fundamental de la Iglesia y bendijo la misma un 4 de abril de 1926 (hace 100 años).

El campo de Zorrilla, abarcaba desde la Estación Chichinales hasta la Estación del Kilómetro 1113 (hoy Gral. Enrique Godoy) y le pertenecía por el "empréstito público" al inversionista Manuel Marcos Zorrilla.

Su esposa, doña Flora Labougle y sus hijos Manuel Marcos, Horacio y Alberto, todos de apellidos, Zorrilla Labougle, el 13 de julio de 1923 en boleto de compraventa –tras la muerte de Manuel Marcos Zorrilla, el 19 de noviembre de 1915- venden al Ingeniero Felipe Bonoli, 5.000 hectáreas. Posteriormente el 31 de marzo de 1924, el Ingeniero Felipe Bonoli transfiere el boleto de compra-venta al Banco Francés e Italiano para la América del Sud, que procede como gestor oficioso de la Sociedad Anónima (en formación), Compañía Italo Argentina Colonizadora del Río Negro, denominada más tarde Compañia Italo Argentina de Colonización (CIAC).

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“La familia Bonoli-Cipolletti vivió en 1923 en General Roca y en 1924 se mudó a la Colonia Regina Pacini, donde se instalaron en una casilla de madera mientras completaban la construcción de la casa” “En conjunto la familia de Juan Mión junto a la familia Vitulich llegaron a lo que es la zona hoy de Barrio Nuevo”.

“En 1923, se instaló en Buenos Aires, donde nació su tercer hijo, Felipe Bonoli Cipolletti, quien se doctoró en Ciencias Naturales (Geología), llegando a tener destacada actuación en las provincias de Río Negro, Neuquén y Chubut, en el estudio y desarrollo de importantes proyectos mineros.

En la Capital Federal,  Bonoli se reunió con Ottavio Dinale. De esta asociación nació el proyecto de una colonia en Río Negro y, por tanto, la Compañía Italo-Argentina de Colonización (CIAC), de la que Bonoli llegó a ser Director, trabajando para el desarrollo de Colonia y del centro urbano Villa Regina hasta 1931”.

Pantaleone Sergi dice: “De hecho, los trabajos se iniciaron el 23 de octubre de 1924: en esa fecha fueron levantadas una pequeña cabaña de madera y dos carpas para acoger a los primeros en llegar” (datos de Pantaleoni  Sergi).

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La Colonia Regina Pacini de Alvear fue uno de los pocos casos de inmigración artificial desarrollados en nuestro país. 

La colonización fue planificada por la CIAC (Compañía Ítalo Argentina de Colonización) que auspiciaba el Embajador de Italia en la Argentina y estaba financiada por bancos y cinco compañías de navegación. 

Dicha sociedad comercial se constituye el 11 de julio de 1924 y el presidente de la misma fue Héctor Valsecchi.

Al ser una colonización planificada, antes de que llegaran las primeras familias italianas durante 1925, 1926 y 1927, las personas presentes en la zona fueron contratadas para realizar los primeros trabajos: desmonte y aradura, división con postes y alambrado de los lotes, canal de agua al límite del lote, y las casas para los colonos con el pozo de agua.

La tarea magna de la organización y la planificación estuvo a cargo del Ingeniero Bonoli y su ayudante el joven Emilio Bignami que fueron quienes realizaron los estudios previos y delinearon los lotes.

Por octubre de 1924 se iniciaron los primeros trabajos, los primeros recién llegados se instalaron en carpas y una pequeña barraca de madera.

En 1925 se sistematizó la I Zona, que comprendía unas 1300 hectáreas. La CIAC instaló una proveeduría de víveres y pan que se traía de Huergo, y una carnicería y ya empezaron a desmontar viviendo en cuadrillas bajo campamentos construídos en el mismo monte.

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La 1° Comisión de Fomento cuyo período fue desde 1930 a 1931 fue presidida por el Sr. Italo Rafaelli, Vice Presidente el Ing. Mario Bicchi, como secretario el Sr. Jaime Früm y como tesorero Alfonso Fiordelli, el Jefe del Registro Civil era Alberto Paz Campo y el Juez de Paz el Sr.Dionisio Gadano.

En 1930 el centro del pueblo de la colonia tiene unos 3000 habitantes las calles estaban abovedadas con pedregullo. El área sembrada: en la 1° zona vivían unos 90 colonos, en la 2° zona, 110, en la 3° zona, 100 y en la 4° zona 75 colonos con una superficie de 5000 hectáreas en lotes de 5 a 20 hectáreas (lo que denominamos usualmente y mal denominamos "chacras").

Primer taller metalúrgico fue el de Ubaldo Palandri (nacido en la Región Toscana en Pistoia, provincia de Firenze) entre los venidos de Italia gracias Ubaldo Palandri, eran el Ing. Mario Bicchi, Ferdinando Ferravante (agente contratado de la C.I.A.C. que contactaba a las familias para que vinieran a la Colonia), los Hnos. Pancani, los Hnos. Mungai, Ragazzini, Pancrazzi, Pasamonti, Tintore, y Torcuato Mei.

Ubaldo Palandri fue el concesionario del Alumbrado Público; por el año 1927, se dio origen a la Electrificación Rural la electricidad llegaba a las bodegas de Italo Raffaelli, Antonio Zovich, Alfonso Fiordelli, Vicente Mungai, y la chacra San José de Agreste y en 1928 la única estación del ferrocarril iluminada. En 1930 la empresa encargada del alumbrado público era Usina Unidas Limitada.

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El Consulado de Italia su Vice-Cónsul fue Don Emilio Bignami.

La Colonia tenía como Distrito Postal N° 22 de esta sucursal.

El primer sacerdote fue el salesiano de origen friulano Marcelo Pío Gardín.

En 1926 se habilita el "kilómetro 1106" los primeros en llegar a nueva estación fueron Torcuato Mei y familia (toscanos) y el primero en utilizar este servicio desde el "Kilómetro 1106" hasta Cipolletti fue Italo Rafaelli.

El jefe de estación en 1930 de la Estación Sud del ferrocarril era Juan Girola.

El comisario de la Colonia era Carlos de la Silva (año 1930).

Las escuelas eran dos: la Mixta N° 52, que comienza a funcionar en octubre de 1925 hasta 6° grado con 200 alumnos cuyo Director era David Pérez y la N° 105 el Primer Director fue don Alberto Uhalde, que daba clase en Segundo grado y su esposa Isabel Castagnino de Uhalde, era una maestra que dictaba clases en 1ª grado, en total atendían a 70 alumnos.

La superficie de la Escuela Rural 105 es de una hectárea fue donada por Guillermo Donolo.

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Primeras autoridades.

Comisión de Fomento (1930-1931).

Presidente: Italo Raffaelli

Vice Presidente: Ing. Mario Bicchi

Secretario: Jaime Früm

Tesorero: Alfonso Fiordelli

Vocal: José Borsani

Por ausencia del Sr. Raffaelli se designa al Sr. Néstor Cornejo el 20 de Enero de 1931. Por ausencia del mismo se designa comisionado provisoriamente al Sr. Carlos de la Silva. El 17 de Agosto de 1931 se reincorpora el Sr. Raffaelli.

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LOS PROFESIONALES DE LA COLONIA:

Ingenieros Agrónomos: Ferdinando Ferrante, Jaime Picotti.

Se dedicaban a la construcción: J. Iogna, Elio Perazzoli, Rufino Gregori, Cándido Gregorini, Orfeo Solcá, Héctor Grifoni.

Farmaceúticos: César Galvagni, Blas Lavore y Césareo Lázaro.

Ingeniero Civil: Mario Bicchi.

Médico: Alberto Fattori, León Agnini, Velazco.

Obstetras: Vittoria Tampell de Malnis, María de Marchi de Bonelli

Academias: "El progreso" (música, dibujo, corte y confección.

Agencias de Vapores: Navegación General y Lloyd Sabaudo.

Agentes: Emilio Bignami y Jaime Picotti y también Cooperativa Cólonica Regina Alvear Limitada (constituída en 1925).

Compañías de Seguros: "La Inmobiliaria" que eran sus agentes Picotti y Bignami y el "Instituto Italo Argentino", que en 1930, eran agentes de seguros generales la Cooperativa Colónica.

Surtidores de nafta en 1930: Héctor Di Pauli, Emilio Bignami y Picotti, Albino Canova, Jacobo Kormsuik.

Primeras bodegas: Italo Rafaelli, Alfonso Fiordelli, Fedalto, Mariano Vecchi.

En 1929 se funda "La Reginense Cooperativa Vitivinícola, Frutícola y Hortícola".

En 1925-27 arribarían los primeros inmigrados del norte de Italia. La CIAC les daba la tierra, una casa, las herramientas, caballos, una vaca y 200 pesos de crédito por año.

Primer peón y primer obrero de de la C.I.A.C: Gregorio Rucavilla.

Contratados para construir las primeras casas Héctor Grifoni, Vicente Muner y Carlos Ragazzini.

En 1925 Don Juan Alomar atiende Ramos generales "El Progreso". 

Ya en 1930 existían otros almacenes los de la Cooperativa Colóníca Regina de Alvear Limitada, Früm Hnos., Victorio Di Giusti, Héctor Di Pauli, A Rucavilla, B. Nicosia, Torcuato Mei.

En 1926 Vicente Scalletta inaugura la "La favorita" la primera tienda.

En 1926 estaba un negocio de talabartería y tapicería de Lenín Urán "La criolla".

En 1926 una de las primeras construcciones de la Colonia, la fonda, propiedad de Silvio Puppi.

Una de las primeras panaderías fue "Panadería La Piamontesa" de Allemani Hermanos en 1930 existían las panaderías de Harina y Alvarez y las de Bruna y Adesino.

En 1927 funciona la primera farmacia de César Galvagni "Farmacia Italiana".

Primera zapatería en 1926 de Umberto Busin, monaguillo del Padre Gardin y primer zapatero.

Los representantes de máquinas: Bignami y Picotti.

El primer kiosco fue de Agapito López que comprendería hoy el rubro librería luego vino otra librería de Alberto Larrarte.

1926: la FAI “FORZA, AMORE E INTELLETTO”, la FAI inicia sus proyecciones de películas con los operadores Américo Chimenti y Vicente Muner.

F.A.I., Forza, Amore e lntelletto, era el 5 de diciembre de 1926 las primeras reuniones se efectuaron en un galpón de la C.I.A.C. (Compañía Italo Argentina de Colonización).

Fueron las primeras autoridades de la F.A.I.

Presidente: Ing. Felipe Bonoli; Vice Presidente: Ing. Mario Bicchi; Secretario: Emilio Bignami; Secretario-Tesorero: Ferdinando Ferravante; Vocales: Héctor Grifoni, José Caporalini, Antonio Malnis, Rufino Gregori y Alejandro Fasulo. El Primer Cobrador de LA F.A.I. fue Francisco Vertua.

Con los años FAI fue Círculo Italiano que en este 1926 cumple 100 años.

En 1928 nace el Club Nacional que  luego sería el Club Atlético Regina.

* CRECIMIENTO COMERCIAL: Desde 1924 a 1933 el número de negocios era de 61 y los rubros 153

Las tiendas en 1930: "El siglo" de Moisés Cravchik, Ollada Hnos.

En el rubro fiambrería: Allemanni, Labharte y Cía.

Ferretería: Bavastri y Cía.

- En 1924 ingresaron al Alto Valle del Río Negro en la naciente Colonia Regina en su mayoría italianos de distintas regiones italianas prevaleciendo en su mayoría friulanos, trentinos, vénetos, toscanos, marchigianos, calabreses, sicilianos, de la Emilia Romagna y de otras regiones italianas (…también vinieron, en menor medida, familias de yugoslavos, españoles, árabes, judíos) que fueron bravos pioneros que contribuyeron a forjar lo que es hoy Villa Regina, la Perla del Valle.












Nota: Los datos que se toman de acuerdo a la información que brindan Franco González en "Historias del Comahue",  Silvia Zanini en "Las historias que nos unen", publicaciones de ¡BIEN DE REGINA! y GPA.

sábado, noviembre 08, 2025

Pacini, Bonoli y Gardín, puntales en la historia de Regina.

La Parroquia reginense, “Nuestra Señora del Rosario”, en proceso aún de construcción. Foto: Archivo Diario Rio Negro.
Pacini, Bonoli y Gardín, puntales en la historia de Regina.

Los primeros pasos que dio la ciudad que conocemos hoy fueron el resultado de las voluntades que se cruzaron en el Alto Valle. El Archivo Salesiano, el custodio de recuerdos en primera persona.

Por Melina Ortiz Campos.

Villa Regina, la ciudad atravesada por los nombres de dos primeras damas, la ciudad que surgió del sueño de un ingeniero que no pudo ver su obra terminada. El pueblo que se organizó como colonia italiana pero que con el tiempo cobijó a familias de los orígenes más diversos. A un año de su centenario, sigue en sus calles el honor de la herencia histórica recibida en el traspaso generacional y la identidad que miles de familias construyeron juntas.

El Museo local, en diálogo con Diario RÍO NEGRO, contó en un informe especial de archivo que Felipe Bonoli, cuyo nombre bautizó a esa institución, fue ese yerno que supo concretar el anhelo de su maestro y suegro, nada menos que el ingeniero César Cipolletti, el mismo que diseñó y proyectó la inmensa obra del dique Ballester a partir de su “estudio general de la regulación de los ríos Negro, Limay y Neuquén”.

Después de terminar la misión que el Estado argentino le había encomendado, para sugerir la mejor solución a las crecidas, el padre del riego valletano había vuelto a Italia, pero se le pidió que regresara a la Patagonia para hacer realidad la obra. Fue en ese trayecto que murió, a bordo del barco que lo ayudaba a cruzar el océano.

Casado con Benedicta, la hija de Cipolletti, Bonoli logró entonces, a través de un funcionario amigo de su pariente político, contactar a la viuda y a los hijos de Manuel Zorrilla, el dueño de 15 mil hectáreas en la región, que recibió tras el despojo y reparto posterior a la Conquista del Desierto. A estos sucesores fue a quienes les pudo comprar las tierras, que se convirtieron en la base para organizar lo que hoy es “la Perla del Valle”.

En honor a dos mujeres.

Protagonistas: Bonoli, Gardín y Regina Pacini. Fotos: Archivo Diario RN | Gentileza.

Pacini era el apellido de la cantante lírica, esposa del presidente Marcelo T. de Alvear, cuyo nombre fue elegido para denominar a ese poblado que se organizó en torno a los cultivos de la Compañía Ítalo Argentina. Y es que fue la firma de ese mandatario la que refrendó el decreto que necesitaba la empresa de Colonización, para formalizar los primeros pasos en esta parte de la historia, el 7 de noviembre de 1924.

Si bien tras la muerte de Eva Duarte en 1952, Regina también llevó por un tiempo esa denominación, finalmente el legado de la artista portuguesa fue el que terminó perpetuándose. A partir del documento oficial de 1924, debieron pasar cuatro años más para que la estación del Ferrocarril quedara establecida en el kilómetro 1106, abriendo una vía de comunicación directa con las grandes ciudades.

Vista al pasado: “El aspecto de la calle que conduce a la estación”,
dice el registro de RÍO NEGRO.

Pero así como Regina Pacini dejó su huella y legado en la lejana Buenos Aires, en la Casa del Teatro, que hoy aloja a los artistas jubilados que no logran cubrir sus necesidades económicas y de cuidado, en Río Negro también brindó su aporte en instituciones y en un edificación que locales y visitantes pueden ver aún hoy a la vera de la ruta de ingreso a la ciudad: la parroquia “Nuestra Señora del Rosario”.

La madrina del coro de Círculo Italiano también integró, como muchas mujeres de su época, una comisión de Damas (Italianas en este caso), que recaudó fondos para el templo, con un evento en el porteño Teatro “Cervantes”, en 1926. El 4 de abril de ese año se bendijo a la construcción religiosa y se colocó la piedra fundamental de la estructura, que fue declarada monumento en 2014. 99 años después sigue deslumbrando a creyentes y no tanto con su belleza.

“Que el cura los ayude”.

Foto: Archivo Diario Río Negro.

Ubicada en la esquina de Av. Cipolletti y Artémides Zatti, la iglesia fue recibida, con intervención de la Compañía Ítalo Argentina, por la congregación salesiana, dicen los registros, en noviembre de 1927. Habilitada en febrero de 1928, la incipiente capilla recibió en ese año como párroco al sacerdote Marcelo Gardin, enviado desde Fortín Mercedes, que no sólo se abocó a la guía en la fe de los habitantes de la zona. “Por obediencia debo ocuparme también de los inmigrantes en su aspecto social. Es obra buena porque me fue mandada y prometo hacer lo que pueda a pesar de inevitables disgustos”, lo citó su colega Oscar Barreto en su libro llamado “En las trincheras de Dios” (1985).

Según este autor, Gardín “hizo muchas cosas sin poder evitar algunas situaciones límite, porque la figura y la presencia de ese sacerdote italiano iba adquiriendo perfiles de consejero y de líder, y en muchas ocasiones la cúpula de la Compañía Colonizadora, o no querían hacer nada en favor de los inmigrantes necesitados o porque querían ponerlo a prueba al padre Gardín, se sacaban de encima las responsabilidades con un “Andate dal prete”, que con el acento de entonces equivalía a decirles: “Que el cura los ayude”.

Gardín y la primer etapa de construcción de la iglesia reginense. Foto: Blog Bien de Regina.

El religioso friulano “era voz de los que no tenían voz y disponía de una capacidad intelectual y de un ascendiente moral, como para salir por los fueros de sus hermanos, los inmigrantes”, aseguró Barreto.

Por su parte, según rescató el Archivo Salesiano en su libro de anécdotas por los 150 años de trayectoria, el propio cura contó sus experiencias en un diario, de esta manera: “Primera misa el 2 de febrero de 1928. Yo y el altar, solamente. Vida nueva, dificultosa, aventurera, espinosa y difícil como yo lo había soñado. Existía la capilla fabricada por la Compañía Colonizadora, con altar y un cuadro mural. La casita era una cocinita de dos y medio por dos y un dormitorio de cuatro por cuatro, que servía de oficina y comunicaba con la sacristía y la iglesia. Todo lo demás: confesionario, ocho bancos con respaldo, cuatro banquitos sin respaldo, dos candelabros de siete velas, una cama de hierro blanco sin almohada”.

La vista de Regina a fines de los años ’20, desde la Estación de tren. Foto: Archivo Diario Río Negro.

Al hablar del panorama social que se encontró en la Colonia, dijo: “para entonces había pocas familias constituidas. Los hombres vivían y trabajaban solos y preparaban el ambiente para poder traer sus familias desde Italia. Ante dificultades y trabas que se ponían a los colonos, empezaron los descontentos, reuniones, murmuraciones y protestas que llegaban, muchas veces, hasta mi despacho. Vinieron años duros. Se sufría la mala comercialización de los primeros productos. Por los años treinta se acentuó aún más la pobreza, hasta la miseria. Yo daba vueltas para buscar alivios”, dijo. “Una vez fui hasta Viedma, capital de Río Negro, y en la gobernación se me rieron en la cara cuando expuse la dura situación de muchos”, concluyó.

Con los años, en 1937, Gardín seguiría su labor en la distante Chos Malal, donde hoy descansan sus restos y su lápida dice en latín: “Vino el hijo del hombre, Marcello Pio Gardin y resucitó el 27-2-1978. No está aquí”.

En la comunidad que creció al pie de la barda, se sabe que los dos primeros nacimientos que se registraron permitieron la llegada al mundo de dos niñas, el 28 y 29 de mayo de 1925. Ambas recibieron el nombre de la mujer que hoy identifica a la localidad frente a todos sus vecinos: fueron anotadas como Regina Fabro y Regina Galleta, respectivamente.

El último descanso del padre Gardín, en Chos Malal.

* Por Melina Ortiz Campos.

*** Publicado en suplemento 101º Aniversario de Villa Regina del Diario Río Negro.

https://www.rionegro.com.ar/sociedad/pacini-bonoli-y-gardin-puntales-en-la-historia-de-regina/

Publicado en ¡BIEN DE REGINA!.